Madrugar sin querer.

Levantarte mas pronto de lo esperado y te da tiempo hasta de consultar el correo y leer twitter antes de salir.

Hay días que no se sabe bien por qué, pero te despiertas un poco antes de que suene el despertador y ya no tienes sueño oo intuyes que para un cuarto de hora ya no te interesa volver a dormir.

Te levantas desayunas mas tranquilo y mejor, te duchas mas tranquilo y mejor, e incluso te queda tiempo para encender el ordenador, consultar el correo, ver twitter.

Te sientes como una persona sería, respetable y madrugadora., te dices, voy a hacer esto siempre.

Te sientes valiente y crees que ya controlas la mañana.

Al día siguiente, al siguiente y así sucesivamente, te sigue despertando el despertador y andas con los apuros de siempre.

Fue un espejismo de un día entre mil.

jsaez

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Días sin viento, ventanas como fotos

Lun May 6 , 2013
Hay días, más bien momentos, en los que no se mueve nada, ni un ápice. Miras por la ventana y aparece una foto fija, no se mueve nada, ni el viento ni las hojas en los árboles. Una extraña sensación de que el tiempo se para y se queda congelado. […]